El otoño en Pecas

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¡Por fin llegó el otoño!

Nuestros pecosos han pasado unas semanas descubriendo las características de esta estación e inroduciéndose en su conocimiento a través de la experimentación.

Sus “profes” tenían organizado un programa lleno de actividades que les han proporcionado múltiples experiencias sensoriales, acerando con ellas la naturaleza a las aulas.

Nuestros pequeños alumnos han apreciado el olor de las hojas de otoño después de haberlas recogido en distitntos momentos de los diferentes espacios naturales de nuetra escuela, a través del tacto y la vista han observado los diferentes frutos otoñales que. desde casa,  han aportado al aula; los han pelado, olido y degustado para así reconocer  sus diferentes aromas, sabores, colores, formas, etc.

Y para significar todos los aprendizajes conseguidos hemos realizado nuestra “Fiesta Otoñal”.

El otoño es una estación fantástica y llena de posibilidades para que todos los niños la disfruten.

Después de guardar y guardar hojas en nuestra caja preparada especialmente para este fin, llegó la hora de disfrutar de ellas.

Entre todos hemos elaborado una gran alfombra otoñal y después de observar lo bonita que nos ha quedado la hemos empleado para tumbarnos sobre ella y que nuestro cuerpo se llenara de las sensaciones que percibia con su olor, tacto, sonido al crujir y al partirla en trocitos con nuestros dedos. Después, y al son del “vals del otoño”, hemos ido lanzando con las dos manos hojas al aire, como si el viento las hiciera volar y caer de nuevo sobre nuestras cabezas y nos hemos puesto a bailar sobre ella realizado lo que podríamos considerar “la danza del otoño”.

En nuestro taller de maquillaje los pecosos se han pintado de nubes de lluvia significando así la bonita canción que han aprendido durante la unidad didáctica “gotita de agua” la cual gesticulan y cantan con mucha alegría.

Por la tarde tenían preparada una deliciosa merienda con todas las frutas que nos habían sobrado de la semana de degustación: una gran macedonia llena de sabores otoñales acompañada de saludables galletas.

Y como colofón.. en el momento de la salida, Pecas se fue impregnando de un olor otoñal a castañas asadas con las que quisimos obsequiar a papá y a mamá para que pudieran sentir este cálidon otoño y deleitarse con su especial sabor.

Ahora a prepararnos para lo que nos llega… La fiesta más importante del invierno… ¿Cuál será?

 

 

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